Gioconda Herrera: Aumento de las desigualdades sociales en América Latina tras la pandemia

Proyecto MAD

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El panorama migratorio se ha visto fuertemente afectado por la crisis sanitaria del Covid-19 y la movilidad ha sufrido cambios importantes. Cuestiones como el cierre de fronteras y el miedo al contagio han exacerbado la xenofobia y las diferencias sociales, exponiendo nuevamente a las personas migrantes a una situación de desprotección. 

Por Gisella Contreras y Camila Pérez Soto

En el marco del ciclo de charlas “Manifestaciones del racismo” del proyecto “Migraciones Contemporáneas en Chile: Desafíos para la Democracia, Ciudadanía Global y Acceso a Derechos No Discriminatorios”, tuvo lugar la exposición “Migraciones en pandemia: Nuevas y viejas formas de desigualdad” a cargo de Gioconda Herrera que es PH.D en Sociología por la Universidad de Columbia (USA) y Profesora titular del Departamento de Sociología FLACSO Ecuador. Esta actividad realizada el 11 de agosto del 2021 buscó abrir una reflexión sobre desigualdades y migraciones, dando a conocer los cambios que se han dado en el panorama migratorio. Esta fue transmitida por Facebook Live de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile y por la Red de Televisión Universidades del estado de Chile (UESTV). 

La pandemia del Covid-19 ha traído la exacerbación de las desigualdades y la diferencia en la distribución de recursos, esta situación ha afectado gravemente a los países de América Latina. 

Situación migratoria en América Latina los últimos 20 años

Para tener un panorama completo, Herrera comentó que existen dos tipos de migraciones al interior del continente: la sur/norte y la sur/sur, respecto a la primera en los últimos 20 años se ha potenciado la migración fuera de América, principalmente hacia países como Estados Unidos, España, Italia, Alemania, Bélgica e Inglaterra, pero también hacia países dentro de sudamérica como Chile. Respecto a la migración sur/sur señaló que existe una tendencia hacia la migración forzada, poniendo el ejemplo de Venezuela, hay 5 millones de venezolanos que han salido del país, al menos 4,5 millones de ellos han emigrado hacia América del Sur, por otro lado también existe la migración caribeña hacia el sur, principalmente proveniente de Haití, Cuba y República Dominicana. 

Muchas de las personas que emigran lo hacen para huir de situaciones de riesgo y desprotección, pero también buscando un futuro mejor, ese camino o trayecto está lleno de adversidades y desigualdades que se interseccionan con elementos como la clase, la xenofobia, el nacionalismo y el racismo. 

Nuevos clivajes de desigualdad

Debido al actual contexto pandémico, las migraciones tanto internas, transfronterizas, como las trans regionales, se han visto envuelta en una serie de nuevas desigualdades. Por ejemplo, la inmovilidad que ha adoptado la sociedad, los oficios de riesgo llevados a cabo por personas migrantes como por ejemplo los servicios de entrega a domicilio, siendo su seguridad individual algo secundario, además de los retornos inesperados al país de origen, esto último se conecta en Chile con las expulsiones masivas que se han dado en los últimos meses. 

Respecto a esto, la Doctora se preguntó y abrió la siguiente reflexión:“¿Quién está en el espacio público y quién en el espacio privado?¿Quién arriesga la vida para asegurar la vida de otras personas? ¿Quién está en primera línea y quienes están en otros espacios?

Ante dichas desigualdades, la socióloga destaca el creciente miedo al contagio, la desprotección de la población migrante, la desconección con sus familias por el cierre de fronteras, y su militarización enfocada en evitar el paso de la población venezolana por ejemplo. Asimismo, según explicó Herrera, la xenofobia y el nacionalismo, usualmente utilizado como argumento, ha llevado a una serie de discriminaciones en torno al prejuicio de que las personas migrantes sean portadoras y contagien el Coronavirus, resultando en expulsiones de espacios públicos, viviendas, e incluso playas públicas.

Respecto a la protección y desprotección, la académica señaló también que la sanidad de las personas migrantes está en riesgo, existen brechas en el acceso a la salud pública y también a las vacunas, afectando al tratamiento de la actual pandemia.

Para finalizar Herrera habló sobre las diferencias de género que se han incrementado, por ejemplo en el tipo de inserción laboral, “las mujeres tienden a estar en espacios cerrados”, como peluquerías, restaurantes, trabajo doméstico, entre otros, donde la discriminación está naturalizada, mientras que los hombres están en rubros como la construcción y el trabajo ambulante. La pandemia puso a las mujeres en la primera línea, la violencia de género ha aumentado junto a la sexualización de las mujeres migrantes.

Por último, Gioconda reiteró que la pandemia ha generado estragos en la población migrante, aumentando la precarización de sus vidas; cambiando y limitando el panorama migratorio; exacerbando las desigualdades; y generando nuevas formas de discriminación. Ante esto, se observa la necesidad de que los estados de América Latina se responsabilicen de esta situación desigual con un enfoque de Derechos Humanos.